Los secretos del Aurora.

La primera incursión.

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Tras dos meses de viaje por el Inmaterium, al fin hemos llegamos a la Expansión Koronus. Nuestra primera parada fue en la estación espacial de Fort Warden, donde procedimos a reponer nuestras provisiones y avituallamientos, y descansar antes de adentrarnos más en esta parte de la galaxia.

Desconozco como ocurrió, pero en algún momento, cayó en las manos de mi señor una información con las coordenadas de una nave perdida, la Emperor´s Bounty. Una vez que nos hubimos aprovisionado y estuvimos listos para continuar el viaje, zarpamos de los muelles de la estación en busca de ese tesoro, que esperaba a que alguien lo reclamase.

Tardamos poco más de una semana, pero al final llegamos a las coordenadas indicadas. Aquella zona conocida como The Battleground, hacía honor a su nombre. Los restos de una antigua batalla se encontraban a la deriva, chocando unos con otros, y camuflando entre sus restos a la nave que era objeto de nuestro deseo.

Tras una series de comprobaciones con los auspex del Aurora, y unos cuantos barridos del campo de escombros, pudimos ubicar aproximadamente la localización de la nave. En cuanto todos estuvieron listos, el noble Rogue Trader Nicolae Agaton Testla, junto con su fiel guardiana Tatiana, un piloto, un tecnosacerdote del Mechanicum y unos cuantos hombres de la dotación de seguridad, partieron, a través de todos los restos, hasta encontrar la Emperor´s Bounty y atracar en el.

Desconozco que ocurrió en el interior de aquella nave, pero al parecer todo indicaba que el navegante había enloquecido y matado a todos los miembros de la tripulación, manipulando de alguna manera el espíritu máquina del cogitador de la nave.

Es terrible cuando la locura reclama a un hombre bueno, pero mas terrible es aún cuando ese hombre tiene a su alance los poderes de un navegante. Todavía no alcanzo a comprender, como esa persona consiguió asesinar a aquellos que acompañaban al Rogue Trader y su guardaespaldas, pero el caso es que solo ellos dos regresaron.

A pesar de la pena por las pérdidas de vidas tanto de la nave recuperada como la de los miembros de nuestra tripulación, el objetivo principal de esta aventura estaba conseguido. Nicolae Agaton Tesla, había sido el primero en llegar a la nave a la deriva y reclamarla, para mayor gloria del Conciábulo Aureo.

Extractos de “Diarios de viaje de un tripulante en El Aurora”.

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Descenso a la oscuridad.

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Hacía pocas semanas desde la llegada de nuestro nuevo señor y siguiendo las órdenes dadas por su abuelo, partimos con premura e ilusión hacia los nuevos territorios. ¿Quién sabía que nos encontraríamos allí y cuales de sus tesoros y peligros contemplaríamos?

Pero todo hombre, incluso un poderoso Rogue Trader se ve obligado a obedecer los mandatos de sus superiores, así que de camino hacia la Expansión Koronus, tuvimos que desviarnos para investigar ciertos problemas que había habido en la mina que el Conciábulo poseía en Sepheris Secundus.

Tardamos pocos en llegar, así que en cuanto estuvimos en órbita y se verificaron nuestras acreditaciones por parte de la Flota Imperial, se permitió bajar al planeta y dirigirse hacia el campamento del 97º Batallon de Cadia, encargado de custodiar la entrada a la mina Gorgónida

Por lo que pude enterarme, había habido una insurrección por parte de los mineros, en el planeta, pero esta había sido rápidamente aplastada por las FDP y los valientes hombres de la Guardia Imperial. Se dice que la batalla de la mina Gorgónida fue una de las mas cruentas y sangrientas, e incluso que no todos los rebeldes eran únicamente humanos. Durante los años siguientes a la rebelión, oscuros rumores acerca de los mineros y las prácticas que llevaban a cabo en las profundidades circularon y se pronunciaron entre susurros.

Fuera lo que fuese aquello que ocurrió durante la rebelión, el mandato al Rogue Trader, era claro. Bajar a la mina Gorgónida, asegurarse que todo era correcto para una inspección posterior, por parte de las fuerzas imperiales y evitar el cierre de esta.

Así, que junto a la compañía de Tatiana Serevnikova, quien con el tiempo demostraría ser una de las mejores guardaespaldas del Conciábulo, y uno de los misioneros que había en El Aurora, el Rogue Trader Nicolae Agaton Tesla, se adentró en las entrañas de la mina, a pesar de los esfuerzos por parte de los oficiales de la Guardia en contra de ello.

Desconozco que clase de cosas se encontraría allí abajo, pero recuerdo como a su regreso tanto el Rogue Trader como Tatiana presentaban símbolos de lucha. Del misionero nunca más se supo, lo único que llegó a trascender es que su muerte había sido heroica.

En su momento no le dí demasiada importancia, pero algo había cambiado en la aptitud de nuestro señor, era algo sutil, algo que iría creciendo con el paso del tiempo.

Extractos de “Diarios de viaje de un tripulante en El Aurora”.

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Todo viaje comienza con un primer paso.

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Todavía recuerdo cuando el mando de la antigua y majestuosa nave El Aurora fue puesta al cargo del honorable Rogue Trader Nicolae Agaton Tesla, tercer hijo del Señor de la cuarta flota Áurea y soberano de la luna de Karltenion Vladimir Agaton Moravia.

Su encargo, otorgado por el Lord dirigente del Conciábulo Áureo, Maestro del conocimiento de la flota y Guardián de las tradiciones Marcón Agaton Sadabria, que a su vez era su abuelo, era el de partir hacia la Expansión Koronus en busca de riquezas y nuevos mundos que traer al Conciábulo y a la luz del Emperador de Terra.

Mucho era lo que nos preguntábamos sobre nuestro nuevo señor y sobre su carácter. ¿Sería alguien bondadoso o estricto, estaría su valor a la altura de las hazañas que en el pasado había realizado la gloriosa nave que se le entregaba, de quién se rodearía para que fueran sus fieles consejeros?

De aquel principio y de todo lo que vendría después hace ya mucho tiempo que ocurrió, pero heme aquí, en el otoño de mis días, que quiero descargar mi atormentada mente y alma, antes que el Divino Emperador me llame a reunirme con el en los sagrados salones dorados.

Extractos de “Diarios de viaje de un tripulante en El Aurora”.

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