Los secretos del Aurora.

Ratas a la carrera.

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Finalmente, conseguimos llegar al puerto espacial de Footfall, donde nada mas atracar, nos dispusimos a abastecernos de las provisiones y materiales necesarios, tanto para nuestra nave, como para aquellos que habíamos dejado en el Emperor´s Bounty.

Lord Nicolae Agaton Tesla, desembarcó en la estación, seguido de su fiel guardaespaldas Tatiana Serevnikova y el senescal Alessander Monteblanco. Rápidamente entraron en contacto con las autoridades portuarias, que se presentaron a darles indicaciones de cuales eran los pasos a seguir, tras la llegada de una nueva nave a la estación.

No pude enterarme muy bien, que es lo que ocurrió después, pero al parecer, aquellos que tomé por miembros de Administratum no eran otra cosa que una panda de matones y timadores, que se dedicaban a amenazar a todos los que llegaban a los muelles.

Después de aquello, Alessander se quedó haciendo los preparativos para cargar las mercaderías, así como tratar de vender algunas de las que teníamos en la nave. Mientras tanto, Lord Nicolae y Tatiana, se adentraron en las profundidades de la estación, no sin antes contratar los servicios de unos xenos denominados Kroots, como guías y grupo adicional de seguridad.

Lamentablemente, la primera visita de nuestra noble casa a esta instalaciones no había sido del agrado del noble Rogue Trader, y su jefa de seguridad se la veía claramente alterada y malhumorada, debido a la cantidad de problemas que tuvieron al moverse por las calles y pasajes de la estación.

Pero no todo fue malo, pues de esa visita, Lord Nicolae, regresó con una invitación para una fiesta del Liege de Footfall Tanthus Moross, en la que además asistirían varios miembros importantes de la nobleza de la estación.

Parece ser, que en aquella fiesta, nuestro señor consiguió cierta información, de algún tipo de subasta. No conozco la totalidad de los detalles, pero se rumoreaba, que en Footfall habitan siete poderosos psíquicos, a los que los locales llaman, “Las siete brujas”, y que estas raramente hacían lecturas, pero que cuando la hacían grandes recompensas o infortunios, le esperaban a aquellos que las escucharan.

Los detalles que tengo a partir de ahora, no son muy de fiar, pero al parecer, nuestro Rogue Trader consiguió un puesto en la lectura de las brujas a un precio que aún estaría por ver. Tiemblo por los posibles pactos que mi señor haya hecho, puesto que es de conocimiento popular, que es mejor mantenerse alejado de brujos y psíquicos, a no ser que quieras que estos te beban el alma y devoren el tétanos de tus huesos.

Fuera como fueses, nos llegó la orden por radio de empezar los preparativos de partida; y por la actividad que pudimos contemplar en el resto de atraques no debíamos ser los únicos, pues al menos una docena de naves, de distintas casas nobles, nos imitaron en nuestras acciones.

Lord Nicolae y su guardaespaldas Tatiana, llegaron a la carrera y en cuanto entraron en El Aurora, y se sellaron todas las compuertas, procedimos a soltar los cierres y a realizar la maniobra de salida. De repente llegó un mensaje para nuestro señor, y a continuación las baterías del atraque de la estación procedieron a dispararnos. Devolvimos el fuego, pero aún así sufrimos una serie de daños que ralentizaron nuestra partida del sistema.

Nuestro destino era desconocido para todos excepto para el Rogue Trader, y en nuestro viaje duró unas dos semanas de viaje disforme, durante aquella travesía, estuvimos a punto de sufrir un motín, debido a los oscuros rumores que rondaban entre la tripulación, nos vimos envueltos en una batalla espacial, con una nave alienigena que se mantenía oculta a nuestro auspex, y una nave imperial.

Al final, los xenos se retiraron y Lord Agaton, dio la orden de disparar contra el transporte, llamado Gracia de Sophia, no solo poniendo fin a las vidas de dicha nave y a su capitana Madame Charabelle Armelan.

Tras recuperarnos de los daños sufridos durante el combate, procedimos a retomar nuestro rumbo, el cual desembocó en un planeta de exuberancia salvaje y virginal, donde al parecer, ningún humano había puesto el pie hasta entonces, o eso es lo que nos trasmitieron una raza alienígena que estaba en rumbo de salida del sistema. Por desgracia no eramos los primeros, y varias naves de desembarco, de nuestros competidores, se dirigían a tierra para reclamar aquello que estuviéramos persiguiendo.

De nuestros bodegas, partieron dos naves, con mas de 30 soldados en total, junto a nuestro señor y su séquito. Al parecer, ambas se estrellaron a causa de unas extrañas perturbaciones climáticas, y durante los siguientes días, nuestros hombres debieron abrirse paso a través de la mortal jungla, haciendo frente a la fatal fauna que allí habitaba.

Al final, Lord Nicolae Agaton Tesla, consiguió regresar, junto con Tatiana y Alessander, el cual parecía haber sufrido mas que ningún otro las penurias que allí abajo les sorprendió, y un puñado de hombres. Una de las naves se había perdido de manera irrecuperable.

Algo de tiempo después pude enterarme, que en el planeta, no solo tuvieron que enfrentarse a animales asesinos, sino que hubo también enfrentamientos con tropas de otras casas nobles y los infames alienigenas llamados Eldars.

Poco después estábamos siguiendo otro rumbo, hacia zonas desconocidas de la Expansión Koronus, siguiendo las indicaciones que había conseguido nuestro Rogue Trader.

Extractos de “Diarios de viaje de un tripulante en El Aurora”.

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SrCaos SrCaos

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